
Messi llega al Olimpo
Si puedes mantener la calma cuando todos los que te rodean la estén perdiendo y te culpen a ti;
Si puedes confiar en ti mismo cuando los demás duden de ti y al mismo tiempo puedes comprender sus dudas;
Si puedes esperar y no desesperar,
o, aun sabiendo que te mienten, no caer en el engaño;
O saber que te odian y no sentir odio,
y aún así no parecer superior ni hablar con excesiva sabiduría;
Si puedes soñar – y no convertirte en esclavo de tus sueños;
Si puedes pensar – y que las ideas no sean tu objetivo;
Si puedes enfrentarte al Triunfo y al Fracaso
y tratar a estos dos impostores de la misma forma.
Si puedes lograr que se conozcan las verdades que has dicho
aunque sean tergiversadas por truhanes para engañar a los necios,
o contemplar cómo se rompen las cosas por las que diste tu vida
e inclinarte a reconstruirlas con herramientas gastadas;
Si puedes acumular todas tus ganancias
y arriesgarlas en un solo envite,
y perder, y empezar de nuevo, desde el principio,
y no mencionar ni una palabra acerca de la derrota;
Si puedes forzar a tu corazón, y a tus nervios, y a tus tendones
para que trabajen por ti después de que te hayan abandonado
y así aguantar cuando nada en ti hay
excepto la Voluntad, que les dice: “¡RESISTID!”
Si puedes hablar con las multitudes y mantener la inocencia
o caminar junto a Reyes sin perder el contacto con la humildad;
Si ni enemigos ni amigos verdaderos pueden herirte,
si todos cuentan contigo pero nadie lo hace en gran medida;
Si eres capaz de llenar ese minuto de gloria
con sesenta segundos que miran al futuro,
tuya es la Tierra y cuanto en ella existe,
Y -lo que es más importante- SERÁS UN HOMBRE, ¡HIJO MÍO!
[Rudyard Kipling, If]
Guardiola, en su etapa como futbolista, solía decir que “La frase tópica de yo no tengo que demostrar nada es una grandísima equivocación. Pensar que has hecho mucho es una manera de estancarte”. Tres de los cuatro mejores jugadores del mundo fueron educados en La Masia blaugrana. Dos de ellos, Xavi e Iniesta, tuvieron siempre a Pep Guardiola como ídolo y referente a seguir. El técnico luchará para que no caigan en el narcisismo y sigan trabajando con humildad y esfuerzo como hasta ahora. Una máxima reza que “lo más difícil no es llegar, sino mantenerse en la cima”.

Xavi e Iniesta también son grandes
Hoy es día de celebración. Para Messi, número uno indiscutible del mundo desde que se proclamó campeón olímpico y completó una temporada de ensueño, como estandarte del Barça del Triplete. Para Xavi, porque Di Stéfano dijo una vez que “no hay mejor jugador que todos los jugadores juntos”. Y Xavi sabe dar esa harmonía al equipo y potenciar la excelente calidad de sus compañeros para convertirla en excelsa. Y para Iniesta, el gran ‘olvidado’ en la edición pasada no puede esconderse más por mucho que ame la discreción: su fútbol embelesador está sólo al alcance de los elegidos. El objetivo a partir de ahora: superarse. Puede parecer difícil, pero no es imposible. Son tres grandes futbolistas y además son tres personas íntegras, con la cabeza en su sitio, la mentalidad correcta y el entorno más deseable.
Enhorabuena a los tres, campeones.




