Oh sí. Esos años mozos que nos hemos pasando maqueando paneles publicitarios en paradas de autobús y carteles en las paredes, con los típicos dibujos de mocos colgando, gafas y bigotes postizos. Esos años en que uno saca el rotulador, le pinta un diente de negro al careto del anuncio a la vez que dice: “Juju, ¡qué malote!”.
Pues bien, esos chavales crecen y su arte prospera, madura, busca nuevos límites. Y no sé si los han encontrado, pero lo que seguro han logrado es alegrarme el día al enterarme que cuatro artistas alemanes andan por tierras bábaras pegando el HUD de Doom a los paneles publicitarios. No digo más, la galería completa tras el salto.