
Navegando por el Games Blog de The Guardian, he encontrado un interesante artículo en el que su autor, Keith Stuart, habla sobre el concepto de arte y videojuegos con Cory Arcangel, artista neoyorquino conocido, entre otras cosas, por alterar conceptos jugables de la vieja NES. Para muestra, una versión muy personal de Hoogan’s Alley que lleva por título I shot Andy Warhol y que, como os podéis imaginar, consiste en dar caza al creador de obras como ésta.
Y, venga, para animar un poco el cotarro, os lanzo una pregunta que a buen seguro os habrán hecho en más de una ocasión pero de la que el jugón siempre se escaquea de responder. Los videojuegos son arte? Ahí lo dejo…
Buena pregunta, Ryu. Os voy a dejar una respuesta un poco tocho: Principalmente porque la gente busca en ella las respuestas equivocadas.
¿Qué es el arte? Cuando usamos arte, en realidad decimos Arte. La gente busca en arte unas connotaciones que no tienen que ver con el mundo del arte, sino con el mundo de la aceptación social, de la legitimidad cultural. ¿Quién de Estamos usando la palabra no para referirnos a las Artes Clásicas (Escultura, Pintura, Arquitectura, Música, Danza, Teatro, Literatura, etc.), sino para dar entender que es importante, que lo que estamos consumiendo es Importante, por lo tanto si consumimos cosas importantes somos importantes. Esta lógica no tiene que ver con un interés en el Arte, sino con el gusto. Queremos tener buen gusto. Por lo tanto las connotaciones son puramente sociológicas. La pregunta ¿Esto es arte? Tan frecuente desde la aparición de vanguardias y neovanguardias es equivocada. Lo que queremos saber es ¿Esto es bueno? Depende. No tenemos criterios estéticos para ello y nos resulta difícil juzgar, eso es todo.
Los videojuegos son un medio, un lenguaje. Como tal, Arte significaría marco, poca cosa más. Que una obra tenga pretensiones artísticas no significa que las cumpla. Que una obra no las tenga, no significa que no las denote. Lo importante no es si los videojuegos son o no son arte, puesto que este es un debate sociológico y polémico. Lo importante está explicado en el artículo: que los artistas cojan materiales y hagan cosas con ellos.
Que los jugadores decidan qué tipo de experiencias quieren. Si quieren pensar o quieren aburrir y dejarlo todo en opciones marginales. A diferencia de otros artes, en los videojuegos el factor industrial no es que sea importante, es que son fruto de un desarrollo puramente industrial. Con esto no estoy refiriéndome al viejo mito de los precios y el arte, porque siempre ha sido una rama del comercio, siempre es justo pagar a alguien por su trabajo.
Los videojuegos no dependen de una consideración ‘externa’ de arte, sino de una amalgama de creadores y críticos, tal y como se suele hacer en la mayoría de movimientos artísticos recientes. La gente crea proyectos, los explica, los une, los densifica (Modernismo). Incluso crea proyectos a sabiendas de su derrota inicial (Postmodernismo). Incluso nace como un círculo pequeño y local y su impacto se expande hasta definir a todos los creadores posteriores (Vanguardia, en concreto surrealismo).
Pues eso. No depende de nadie. Sino de todos. Los videojuegos generarán grandes obras si hay jugadores exigentes, críticos exigentes. En la literatura pasó. Y a ratos sigue pasando. Eso permite la existencia de algunos de nuestros mejores escritores.
Fe de erratas: sobra un ¿Quién es…. en el comentario anterior.
Os voy a dejar una respuesta cortita:
Sí.
Un mal libro sigue siendo arte; una mala pelïcula tres cuartos de lo mismo. Lo que valoramos aquí es el espacio y las posibilidades de transmisión de sensaciones, reflexiones, etc, y de crear un vínculo con el espectador (y en eso los videojuegos se encuentran eminentemente en ventaja respecto a otras artes). Y ese espacio, señores, es innegable que lo tiene.
Ahora, la definición de “arte”? Ah amigos, esa es ya otra historia…
CS0wyq zddavoocpytm, [url=http://pnbnkewzyupg.com/]pnbnkewzyupg[/url], [link=http://dhjysmgbgrjr.com/]dhjysmgbgrjr[/link], http://zpnimgleodvi.com/