El Gran Bug

El Blog de videojuegos más freshco de la web

Ryu_gon On Diciembre - 28 - 2009


No han sido pocos los títulos que se han constituido alrededor de la figura del gran Bruce Lee. Desde el primigenio “Bruce Lee” de Commodore 64 hasta Bruce Lee: The Quest of the Dragon para Xbox, el inmortal maestro del Jeet Kune Do ha sido fuente y motivo de inspiración para la creación de diversos juegos que lo han tomado como referencia y reclamo mediáticos.

La obra de la que hoy os pretendemos hablar cuenta, no obstante, con una peculiaridad. Se trata de un título basado en el film Dragon: The Bruce Lee story, un biopic dirigido por Rob Cohen que se estrenó en 1993 y que nació con la intención de revisar todo lo que dio de sí la existencia del genial luchador. Bajo una mirada un tanto hollywoodiense, la película hacía un retrato bastante acertado de la vida de Bruce, aunque, siendo francos, era totalmente inevitable echar la vista atrás y buscar algún destello de esa magia que presidía productos como El furor del Dragón u Operación Dragón. Y decía antes que el juego era peculiar porque la película estaba protagonizada por Jason Scott Lee (que nada tiene que ver con Bruce, por cierto), pero en la adaptación consolera teníamos que creer que el muñeco respondía a Lee, y no al actor de El libro de la selva. Algo traumático cuando un juego reproduce, combate por combate, lo visto en el largometraje.

Temida dualidad de iconos jugables a un lado, Dragon: The Bruce Lee Story se presentaba ante el jugador como un Beat’m up muy a lo old school. No por la época en la que apareció, sino porque su concepción del género era rácana y egoísta para los tiempos que corrían. Y si no explíquenme cómo un fighting game de 16bits (salió para SNES, Megra Drive y Atari Jaguar) podía basar su encanto únicamente en un modo arcade para un jugador y una duración que no superaba los 30 minutos de juego. Cierto es que había un pseudo modo para dos jugadores en el que el cooperante controlaba a otro Bruce Lee con unos pantalones de diferente color, pero era algo desastroso. Una lástima porque, como juego de lucha, el título de Acclaim cumplía notablemente al ofrecer un sistema de control accesible, una velocidad de acción destacable y suaves coreografías a la hora de plasmar los combates. A todo esto ayudaba un apartado técnico marcado por el buen uso de los colores y la presencia de grandes sprites en pantalla que daban lugar a un conjunto vistoso y que poco tenía que envidiar a otros juegos de la época.

Las animaciones también eran destacables, sobre todo las de Lee, cuyo “baile” sobre el ring era reconocible de primeras y contaba con algún que otro ataque interesante, como la rápida patada aérea que servía para romper la defensa de los oponentes o el complaciente pisotón en el suelo (con crujido de huesos incluido). Y es que aquí nos enfrentábamos con la mayoría de personajes con los que Bruce se dio de hostias de forma real o ficticia. Comenzando por el marinero americano hasta homenajes como el de Williams o Han de Operación Dragón. Lo malo del caso? Que el juego era tan duro como su protagonista. Contar con 3 continues para cargarse a todo este ejército de cabrones no auguraba la mejor situación para el que se encontraba a los mandos del juego, que tenía que sudar desde prácticamente el inicio (cuando te tenías que cargar de golpe a dos cocineros que te amenazaban con cuchillos jamoneros). Por suerte, si lo hacíamos bien, el juego nos recompensaba con un power up molón para todo fan del símbolo del Kung Fu: Los nunchakus. Con esta arma en mano, las posibilidades en combate aumentaban considerablemente, pudiendo hacer polvo la stamina de los rivales en un abrir y cerrar de ojos. La cosa, como podéis imaginar, era temporal. Si como era más normal, los enemigos nos daban de hostias y nos tumbaban, debíamos enfrentarnos a los miedos de Bruce, que como en la película, aparecían canalizados en la forma de un demonio. También se le terminaba odiando por su rudeza y crueldad a la hora de fustigarnos.

Un juego irregular para una película también irregular. Seguro que Dragon: the Bruce Lee Story nunca será recordado como uno de esos viejos beat’m up que tan buena fama cosecharon a principios de los noventa. Sin embargo, es, por descaro, una muestra de las tendencias que solían darse y que se dan en la fusión entre cine y videojuegos, de la que algún día nos hablará largo y tendido nuestro compañero Alvy Singer. Recomendado a los fans de Bruce Lee y, especialmente, a aquellos que deseen obtener ampollas en los dedos de una forma rápida y eficiente.

Imagen de previsualización de YouTube
Comparte:
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Bitacoras.com
  • email
  • RSS
  • Twitter

4 Responses

  1. Alvy Singer dice:

    Grandioso post, la verdad. De mis favoritos del bló!

  2. Alvy Singer dice:

    Y no por la mención, malpensados. Sino por explicar muy bien un videojuego olvidado.

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: No han sido pocos los títulos que se han constituido alrededor de la figura del gran Bruce Lee. Desde el primigenio “Bruce Lee” de Commodore 64 hasta Bruce Lee: The Quest of the Dragon para Xbox, el inmortal maestro del Jeet …..

  2. [...] Read the original post: Hurgando en el trastero: Dragon, the Bruce Lee story | El Gran Bug [...]

Dejar un comentario

El Gran Bug TV
Posts populares
4 8 15 16 23 42