Paseando por el monte, entre pinos y zarzales, me encuentro con don conejo, divertido y travieso. Me pide que le siga hasta el jardín de las maravillas y cuando me dirijo hacia él, la pantalla comienza a dar vueltas, soy absorbido por el suelo y me siento caer lentamente hacia el abismo infinito de la nada, mientras contemplo alejándose sobre mí, el paisaje por el que andaba. No señores, esto no es ninguna pesadilla bizarra o desvarío alucinógeno. Esto es un bug, un fallo que en cualquier momento podríamos encontrarnos mientras paseamos por el paisaje virtual de nuestro videojuego favorito.
Para los menos entendidos, los bugs son fallos en un videojuego, errores en el código de programación con los que seguro que os habéis encontrado y que pueden complicarnos tremendamente la partida o, por contra, pueden beneficiarnos tremendamente si sabemos donde encontrarlos y como utilizarlos. Estos fallos pueden provocar que el personaje que controlamos se caiga literalmente del mapa hasta estamparse contra la nada. También pueden crear paredes imaginarias e invisibles, o eliminar el obstáculo que suponen paredes que podemos ver y que, en teoría, no tendríamos porque poder atravesar (ya sabéis: sólido contra sólido a una velocidad media de 60 Km/h y dirigiéndose el uno hacia el otro, ¡Pum! Chocan). Cabe decir que con los años, el nivel de bugs en los videojuegos ha ido disminuyendo. Los programadores se esmeran más a la hora de escribir los códigos, los juegos son testeados con más esmero, e incluso se retrasa la fecha de su lanzamiento para poder corregir problemas detectados a última hora. Pese a ello, seguimos encontrando grandes chapuzas en los videojuegos más exitosos del momento. Por mucho diseño que haya detrás, por mucho personal con el que cuente la desarrolladora, lo testeen 10 o 1.000 personas, los juegos de hoy en día no están exentos de cagadas.
Para ilustrar esto podríamos hablar de uno de los Bugs o glitches más candentes del momento, el que se encuentra en “Need for Speed: Shift” para Xbox 360. Al navegar por ciertos menús, el juego se cuelga por un fallo, simple y tonto, pero garrafal: intenta conectarse a la Play Station Store. Y, obviamente, no lo consigue (aunque sería chulo de ver). ¿Como un título de este calibre, en una saga tan importante como es la de “Need for Speed”, puede albergar semejante gañanada en su código fuente? Te lo están vendiendo por televisión, radio, prensa escrita; encima en su versión para 360, y van y la pifian.
No todos los Bugs afectan a los menús (¡Ojala!) aunque, eso sí, alguno está puesto donde está puesto por algún motivo. Hace algunas semanas, un jovenzuelo rapaz se descargó de Internet el nuevo juego de Batman (Arkham Asylum), que se había filtrado no se sabe como. El joven comenzó a jugar y se lo estaba pasando en grande hasta que descubrió que en su versión Batman no planeaba y que por lo tanto, llegado a cierto punto del juego, no podía avanzar más. El chico, indignado, colgó un comentario en los foros oficiales de Eidos pidiendo ayuda y, con perdón por la expresión, se la metieron de canto: El chico comentó “Hay un fallo en el código del juego”, Eidos respondió “No hay ningún fallo en el código del juego, hay un fallo en tu código moral”. Este, pues, es el caso de un bug que tiene una utilidad, un bug intencional que bien podría no haberlo sido si se tratara de la versión definitiva del juego (entonces hubieses sido una cagada como un templo).
Otros bugs son grandes fallos con los que te encuentras de repente y no puedes hacer nada más que reírte de ellos y de la situación con la que te encuentras en pantalla. Os hemos dejado un video recopilatorio de bugs para que veáis las autenticas tonterías con las que os podéis encontrar. Eso sí, no dejéis de prestar atención al bug de Big Rigs, nuestro favorito, un juego que en sí es todo un gran bug.
One Response
[...] Age: Origins, un juego que merece grandes elogios, pero que está plagado de pifias soberanas. Si antes hablabamos de bugs en general, hoy ya toca centrarse en lo concreto, y es que he encontrado por Internet algunos de los bugs más [...]