Desde tiempos inmemoriales el hombre ha adorado a diferentes Dioses. Los antiguos griegos tenían a su Zeus, Afrodita o a Ares; los romanos a Júpiter, Minerva o incluso Venus.

Pero donde quiero llegar, sin irme más por las ramas, es a la cuestión de idolatrar. Hoy en día se idolatran muchos de los famosos que vemos por televisión: cantantes, artistas, modelos, actores… Sin embargo, hay un sector de la  población (quizás minoritario, quizás no)  que venera otro tipo de cosas.

Por ejemplo, Perdidos (o Lost, en inglés).  Una serie de J.J Abrams, que para todos aquellos que la han visto, sin duda alguna, tiene un apasionante argumento que cuida al mínimo detalle a través de pequeñas tramas y multitud de posibilidades, porque es que, ¡nunca terminan de cerrar todas las historias que abren! Aunque debo reconocer que al principio no me hacia mucha gracia, pero poco a poco me fue enganchando hasta convertirme en una adicta, de tal forma que llegué a ver 4 o 5 capítulos por día en plena temporada de exámenes.

Lost es la mejor serie que he visto en mi vida. Y como podréis intuir estoy esperando con ansia la sexta y última temporada que se estrenará el próximo año, y que por cierto están promocionando ahora de una manera de lo más original: con un póster que contiene enigmas para desentrañar las tramas.

¡No sé vosotros pero yo ahora mismo bajaré a la biblioteca a buscar un libro que me ayude a traducir egipcio antiguo! ¡Y recordad Lost vuelve en exactamente 90 días y 8 horas!

Aquí os dejo con una de las imágenes más impactantes de toda la serie. Cuando aparece por primera vez la sombra de Jacob. Y para los forofos de Perdidos como yo… ¿Cuáles son vuestras teorías?

Imagen de previsualización de YouTube
Share and Enjoy:
  • Print
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Blogplay
  • Add to favorites
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • Meneame
  • Twitter