Ático Primera
Un piso particular
Un piso particular
El viernes os informamos ‘en vivo y en directo’ de los premios Ondas 2009 al mejor presentador. Hoy es momento de hacer un poco de balance, porque este año ningún premio en general se salva de la polémica.
Si ya es raro que le den el Nobel de la Paz a Obama, curioso también es el caso de dos premios Ondas en particular: el de mejor presentador a Jorge Javier Vazquez por su labor en Sálvame y Sálvame Deluxe; y el de mejor serie de ficción a Física o química.
Para unos se premia la telebasura, para otros la normalidad, para mí, se premia lo que le gusta al público. Siempre nos quejamos de que hay telebasura en la televisión, pero a mediodía, por ejemplo, tenemos ‘telelimpieza’ en la dos con sus documentales y la gente lo que ve es Sálvame o Amar en tiempo revueltos. Entretenimiento y ficción.
La noche de los miércoles tenemos para elegir entre la copia políticamente correcta de Callejeros que es Comando actualidad y la copia políticamente incorrecta de la realidad que es Física o química. Lo normal es que la gente prefiera ver penas y desgracias de jóvenes que parecen reales pero que saben que no lo son y vivir con la esperanza de que esas cosas sólo pasen en la tele a ver las penas que pasa gente que puede bien ser su vecina.
Estos dos premios Ondas reflejan que las cosas más sencillas pueden ser las que más triunfen. De Jorge Javier dicen que se lo han dado por “renovar con brillantez y sentido del humor el rol del presentador en un género controvertido”.
Pues la verdad tampoco es tan diferente del Tomate… Sigue metiéndose con la gente, haciendo bromas y teniendo colaboradores con lenguas afiladas dispuestos a tirarse de los pelos o a amarse depende de lo que sea necesario. Incluso hay más espectáculo y más ‘basurero’ si cabe, porque no me digan ustedes que es normal que cada x tiempo alguien salga a cantar en medio del plató, enfadarse y dejar de respirar o tener que ponerse una capa para hablar de temas ‘importantes’ o dos en caso de que sea ‘muy importante’ – y eso que cada capa más fea y cada tema menos ‘importante’. 
De la serie de Antena 3 explican que se lo merece por “su capacidad para conectar con el público joven y adaptarse al desarrollo multiplataforma de los contenidos”. Claro que conecta con la gente joven: o ven reflejado lo que hacen o lo que les gustaría hacer: embarazos no deseados y no interrumpidos, beber y beber en fiestas o fumar en los lavabos en el primer caso o liarse con la ‘profe’ que está tremenda o que su profe de gimnasia siempre esté buena en el segundo caso. Y también conecta como los adultos que se auto vendan los ojos pensando “mi hijo no es así, esta serie exagera”. 
Sea como sea, estos dos programas tienen la audiencia asegurada y quizás a esta audiencia no le guste que le repitan que no tiene criterio a la hora de escoger sus programas y que sólo ve telebasura.
18 Octubre 2009 - 13:32
Yo no digo que estos programas o estos profesionales no hagan bien su trabajo. Lo que digo es que los hay mejores. Y creo que se debería premiar a quien lo hace mejor y no al que se lleva la audiencia de calle por los gustos, sean los que sean, del público.
18 Octubre 2009 - 13:44
Andrea, no era un ataque a tu anterior comentario XD
La cuestión es que la vida de por si es injusta y, al menos, a quien se lo han dado tiene el respaldo de la audiencia.
Nunca llueve al gusto de todos, isn’t it?
18 Octubre 2009 - 13:59
No me he sentido atacada, eh? :p :p
Exacto.
Y para gustos, colores
18 Octubre 2009 - 14:36
Vaya tela de premios. Vienen a ser como los IG Nobel (aunque el nobel de la paza este año con lo de Obama creo que se han pasado.. ¡Al final lo haran santo! ¡Antes de morir! Sin duda es el Cristiano Ronaldo de la politica internacional), no se premia a lo mejor si no a lo más estrafalario y/o inutil.
21 Octubre 2009 - 20:02
Yo lo que cada vez entiendo menos es esto de las audiencias… Se supone que en la tele triunfan los programas que gustan a las personas… En fin!
22 Octubre 2009 - 18:24
Muy buena la observación Esther.
Aunque justificar con premios lo que dicen las audiencias es real, habitual pero NO absurdo.
Los Ondas (de Cadena SER) reparten en televisión 8 premios, de los cuales estas comentando los dos más controvertidos de este año. Al mejor presentador y mejor serie española. Si se tiene en cuenta que la función del presentador es acaparar toda la atención posible pues Jorge Javier tenia tantos cupones como share. I lo mismo con la serie de A3.
El problema no reside en la calidad del contenido. En TV no trabajas por veracidad y rigor, trabajas por audiencias.
El problema reside en la mentalidad de los españoles a ver estos programas sin fundamento cultural (no vas a saber más), sin fundamento de información (hacen cotilleo o leña del árbol caído), sin grandes guiones (demasiada jerga),…
I sobretodo, el gran problema: la necesidad de les españoles de llegar a casa y encender el televisor para ver gente más desgraciada que ellos mismos. Hay más y mejores terapias.
¡Un saludo! I felicidades de nuevo.
22 Octubre 2009 - 18:51
Gracias por tu reflexión y tus felicitaciones, espero que nos continues siguiendo =)
22 Octubre 2009 - 21:46
Sí, Sálvame puede producir vergüenza ajena. Sí, Sálvame seguramente no se emitiría a esa hora si España tuviera un consejo superior del audiovisual. Y sí, Sálvame pisotea a veces la dignidad, la decencia y la ética que todo medio de comunicación debería respectar.
Pero no debemos confundir televisión con periodismo. Y no es periodismo: Sálvame cumple a la perfección su función de circo televisivo, creo que divierte y engancha al desgraciado y al no tan desgraciado.
Y Jorge Javier Vázquez, con todos sus defectos, no lee tan bien como María Casado el teleprompter ni pregunta tan bien como Ana Pastor… pero creo que es un buen comunicador. Domima a la perfección la improvisación, convierte una mosca en el plató en el evento televisivo de la semana, exprime sus colaboradores hasta el límite de su dignidad, camela la cámara como nadie, trata sin distancia alguna al público, se salta cualquier convención de corrección, ha remontado una franja que Telecinco tenía indigestada y consigue que el salón de muchas casas cobren la vida que buscan los espectadores. O sea, sale victorioso cada tarde de esta plaza de toros llamada televisión.